domingo, 8 de mayo de 2016

08 de Mayo

Esta noche es como una de esas noches frías, en las que soy más consciente que nunca de mi soledad, de mi angustia; y me pesa respirar, me pesa hablar, me pesa el mundo. Las ojeras son más visibles, la seriedad de mi boca hace contraste con mi cuerpo y mañana es otro día, una parte del tiempo más.

Permiso

Déjame que te mire mientras me tocas como a tu música, con el piano de fondo y las emociones revueltas. Deja que me funda con esa canción que tanto te gusta. Abrázame sabiendo que más abrazos después de este no va a haber. Léeme, pasa por mis hojas y después respírame pensando en que después de esta ya no hay más páginas. Tómame, como si estuviera bien cargada todavía. Déjame tocarte el contorno de los labios, como si estuviera repasando el dibujo que me hiciste ese día que nos tomamos de la mano. Llévame, llévame a tus sitios lejanos que no son lejanos, esos que sólo tú puedes crear. Escríbeme para que cuando no pueda sentirte renazcas nuevamente.

  

viernes, 6 de mayo de 2016

Cielo

La gota se derrama contra la ventana. Cae, y sigue cayendo hasta llegar al borde. Se derrama como cuando dormías y tu pelo quedaba expuesto encima de la almohada. Y tus ojos conectaban con los míos, nuestras miradas se fusionaban, nuestra sangre bombeaba, la respiración agitada. Y me cegaban tus ojos que eran tan penetrantes como sólo podías ser tú. Me cristalizo. Y aun puedo escuchar los latidos de tu corazón, haciéndose cada vez más fuertes y calientes al contacto con mi mano. Puedo oír el aleteo de tus pestañas mientras cerrabas los ojos de nuevo, y se iban como mariposas saliéndote de los párpados. Me acercaba a ti y mis labios se mezclaban con tu boca curva y llena. Tan sólo eso, tan sólo un roce que sabía a poder, sabía a gloria.
Te desnudo con la mirada, te observo como si pudiese ver dentro de ti. Veo un cielo, un cielo con un millón de galaxias estallando mientras se juntan, como nosotros; veo los rayos de luz escondiéndose dentro de ti como una puesta de sol, con el techo anaranjado y las aguas temblorosas mirando desde abajo. Y todo lo demás es una nimiedad, algo difuso, como una cámara cuando está mal enfocada. La existencia en nula, no es: parece ser.

La gota se derrama contra la ventana. Cae, y sigue cayendo hasta llegar al borde. Luego te dormías.


Pasó

Más que delirios, causa dolor. Duele mucho, en el cuerpo, en el alma, en todas partes duele.  

lunes, 2 de mayo de 2016

Retrato

Te dibujo, te dibujo para no olvidarte.
Dibujo tus besos, tus tormentos
Tus dolencias y tus alegrías
Dibujo desde lo más profundo de ti.

Dibujo la manera en que lamías tus labios
Cuando te concentrabas
Tu letra, rápida y nerviosa
Dibujo tu historia,
Y tu manera de entreabrir la boca cuando escribías.

Dibujos tus quejas,
Tus lamentos,
Tus ojos cerrados
Que veían un mundo completo.
Te dibujo a ti

Porque la memoria es divina
Y los recuerdos vienen con fecha de vencimiento.
Y para cuando no me acuerde de ti
Miro tu dibujo y
Siento que existes de nuevo.



domingo, 1 de mayo de 2016

La habitación

Dichosos aquellos a quienes se les permite soñar en grande, aquellos que con un simple salto encima de la cama pueden ver un mundo diferente, inigualable. A las dos de la mañana la lámpara continúa encendida, y dentro de la habitación se sitúan tres niños felices. Visten pijamas rotos, comprados en una tienda de segunda mano. Saltan, se ríen, se divierten, como lo hacen los niños. No les preocupa que la cama esté a punto de destrozarse, que las paredes oscuras comiencen a desquebrajarse, que las frazadas que llevan sus camas no hayan podido ser cambiadas en años, ni que a la mañana siguiente tengan que ser tratados como esclavos. Allá, bien abajo hay un mundo diferente, inigualable. Hay una luna fresca y llena, estrellas que iluminan como faroles en la avenida, hay un río humeante, y un montón de bosques con árboles que han perdurado allí durante siglos. Y los niños ríen, ¿qué más podrían pedir? Son las dos de la mañana y mientras los demás duermen plácidamente en sus camas con sábanas de seda, ellos sueñan. No importa que el padre que está en la habitación de al lado se vaya a levantar con un cinturón en la mano. No importa que la madre después del estruendo ni siquiera se levante para ver cómo están. No importa, porque pueden quitarles la ropa, la cama, la lámpara. Pero nunca les podrán quitar el derecho a soñar. 


Feria del libro

Les cuento que ayer fui a la feria del libro de Plaza de Armas y la verdad no me decepcionó, pero tampoco me impresionó demasiado. Nada que no haya visto en la "oficial" del año pasado. Lo que sí me gustó es que los libros estaban bastante baratos y mi nueva adquisición fue No ficción de Alberto Fuguet, el cual anhelaba hace ya bastante tiempo. El libro lo comencé a leer anoche y ya me falta menos de la mitad para terminarlo. Estoy intentando no leerlo tan rápido porque quiero disfrutarlo, pero se me hace difícil. Es muy corto, y muy fácil. Aún así me tiene atada. Cuando lo termine tal vez haga una reseña.
Les dejo una foto de mi bebé:
¡Y que tengan una bonita semana!